Los rodillos para la construcción de carreteras son máquinas de compactación autopropulsadas destinadas a suelos, grava y bases de asfalto. La compactación se realiza de forma estática mediante el peso o de forma dinámica mediante movimientos de vibración y oscilación de los tambores.
Entre las variantes se incluyen los rodillos tándem (dos tambores, para asfalto), los rodillos de ruedas de goma (ruedas neumáticas para la compactación de transición), los tractores compactadores (un tambor liso delante, ruedas detrás, para la compactación del suelo), rodillos de patas de oveja con pisones para suelos cohesivos, así como rodillos manuales para superficies más pequeñas.
Entre los fabricantes más comunes se encuentran BOMAG, Hamm (Wirtgen Group), Dynapac, Caterpillar, Volvo, Sakai, Ammann, Wacker Neuson y JCB.
Los rodillos para construcción de carreteras se utilizan en la construcción de asfalto (compactación de capas de base, de enlace y de rodadura), en movimientos de tierras, en la construcción de puentes, presas y diques, en la construcción de aeródromos, aparcamientos y suelos de naves logísticas, así como en jardinería y paisajismo.