Las hidrolimpiadoras son aparatos de limpieza que utilizan agua a alta presión (normalmente entre 100 y 500 bar) para limpiar superficies. La alta presión, combinada con el caudal de agua, elimina incluso la suciedad más resistente sin necesidad de productos químicos.
Los principales tipos son las hidrolimpiadoras de agua fría para suciedad ligera y limpieza general, las hidrolimpiadoras de agua caliente (hasta 155 °C) para suciedad aceitosa y grasa, los limpiadores a vapor para aplicaciones higiénicas, las instalaciones fijas de alta presión para la limpieza industrial continua, así como los robots de limpieza a alta presión para la limpieza automatizada de depósitos e instalaciones.
Entre los fabricantes más conocidos se encuentran Kärcher (líder del mercado), Nilfisk, Kränzle, Alto, Hako, Comet, Tennant, Dynajet, WAP y Mosmatic (boquillas y lanzas).
Las hidrolimpiadoras de alta presión se utilizan en la limpieza de edificios, en talleres de automóviles y túneles de lavado, en empresas industriales, en la producción alimentaria (conforme a HACCP), en la agricultura, en la limpieza de fachadas y grafitis, así como en piscinas y servicios municipales.