Las carretillas elevadoras de gas (carretillas elevadoras de gas propano, carretillas elevadoras de GLP) funcionan con gas licuado de petróleo (propano) y combinan las ventajas del diésel (uso en exteriores, potencia) y de las carretillas eléctricas (menores emisiones, aptas para interiores con catalizador y filtro). Se pueden utilizar con flexibilidad tanto en interiores como en exteriores.
La capacidad de carga suele oscilar entre 1,5 y 8 t. Las ventajas son el repostaje rápido (cambio de la botella de gas), unos costes de adquisición más bajos que los de las carretillas eléctricas y una mayor potencia. El requisito para su uso en interiores es una ventilación adecuada o una carretilla con filtro de gases de escape certificado.
Los fabricantes más comunes son Linde, Still, Toyota, Jungheinrich, Hyster, Yale, Crown, Mitsubishi Forklift y Komatsu.
Las carretillas elevadoras de gas se utilizan en empresas de transporte, en almacenes y centros logísticos con zonas interiores y exteriores, en el alquiler de materiales de construcción, en fabricantes de bebidas, en talleres y en empresas que necesitan flexibilidad con una inversión media.